Cosechar y conservar: disfruta de tus verduras todo el año

Cosechar y conservar: disfruta de tus verduras todo el año

El verano es la época de mayor abundancia en el huerto. Tomates, pimientos, calabacines y hierbas aromáticas producen sin parar y muchas veces la cosecha supera el consumo diario. Para evitar el desperdicio y disfrutar de todo ese sabor durante los meses fríos, existen métodos sencillos y ecológicos de conservación.

Además, conservar las verduras del huerto no solo alarga su vida útil, también permite:

  • Reducir el desperdicio alimentario.

  • Ahorrar dinero al tener reservas caseras.

  • Mantener una dieta más saludable y ecológica todo el año.

¿Listo para empezar a conservar verduras del huerto? Desde Viveros Sola queremos compartir algunos trucos contigo.

Cómo conservar tomates del huerto

Los tomates son uno de los cultivos más abundantes en agosto. Estas son algunas formas de guardarlos y seguir disfrutándolos:

Conservas y salsas caseras

Se pueden triturar o embotar enteros y esterilizarlos para tener tomate natural en invierno.

Tomates deshidratados

Secados al sol, en horno o deshidratador, concentran su sabor y son perfectos para ensaladas, pizzas o pastas.

Congelados

Enteros o triturados, en porciones, listos para guisos y sofritos.

 

Cómo conservar pimientos

El pimiento también se presta a distintos métodos de conservación:

Asados y congelados

Tras asarlos y pelarlos, se congelan en tiras, perfectos para ensaladas o guisos.

En conserva con aceite

Guardados en tarros con aceite de oliva, listos para tapas y platos fríos.

Pimientos deshidratados

Se pueden moler después para obtener pimentón casero.

 

Conservación de hierbas aromáticas

Las aromáticas como albahaca, romero, tomillo o perejil pueden acompañarnos todo el año con estos métodos:

Secado natural

En ramilletes colgados en un lugar aireado y sombreado. Una vez secas, se guardan en tarros herméticos.

Cubitos de hierbas congeladas

Picadas y mezcladas con aceite de oliva en bandejas de hielo, para usarlas directamente en guisos.

Aceites y vinagres aromatizados

Una manera sencilla de conservar aromas y dar sabor extra a ensaladas o platos cocinados.

 

Cómo conservar calabacines

El calabacín crece rápido en verano y se puede guardar de varias formas:

Congelado en rodajas o dados

Blanqueados previamente para que mantengan mejor la textura.

Cremas y purés congelados

Ya cocinados y triturados, listos para calentar en invierno.

Fermentados en salmuera

Igual que los pepinillos, se convierten en un acompañamiento probiótico y saludable.

 

Trucos ecológicos de conservación de verduras

Si buscas conservar verduras del huerto de forma sostenible, apuesta por métodos naturales y sin químicos:

  • Secado al aire o al sol en lugar de deshidratadores eléctricos.

  • Fermentación como alternativa ecológica y beneficiosa para la flora intestinal.

  • Tarros reutilizados de cristal para conservas y encurtidos.

Conservar verduras en verano es una forma de alargar la vida del huerto y aprovechar al máximo cada cosecha. Con técnicas ecológicas como el secado, el congelado o la fermentación, es posible disfrutar de tomates, pimientos, hierbas aromáticas y calabacines durante todo el año, llevando la esencia del verano a tu mesa incluso en pleno invierno.

 

Consejos para cuidar tu huerto en verano

Consejos para cuidar tu huerto en verano

El verano es una de las estaciones más intensas para quienes cultivan un huerto. Las plantas crecen a buen ritmo, los frutos comienzan a madurar… pero también llegan el calor extremo, la escasez de agua y la amenaza de plagas. En Viveros Sola, con más de 35 años de experiencia en producción hortícola ecológica, sabemos que cada estación tiene sus secretos. Hoy te compartimos algunos consejos clave para que tu huerto sobreviva (¡y prospere!) durante los meses más calurosos del año.

Riego eficiente

En verano, el riego es fundamental, pero no se trata de echar agua sin medida. Lo ideal es regar a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando el sol no está tan fuerte y el agua no se evapora enseguida. Si puedes instalar un sistema de riego por goteo o por exudación, tus plantas lo agradecerán: el agua llegará justo donde se necesita, sin derroche. Mejor pequeñas dosis de riego diario que riegos largos y esporádicos, permitiendo desarrollar un sistema radicular fuerte y eficiente

Acolcha el suelo

Un buen acolchado con materiales orgánicos como paja, hojas secas o compost ayuda a mantener la humedad del suelo, reduce la temperatura y frena el crecimiento de malas hierbas. Es una solución sencilla y ecológica para proteger a tus cultivos de los efectos del calor.

Protege del sol intenso

Aunque muchas plantas agradecen la luz, el sol del verano puede ser demasiado agresivo. Instalar mallas de sombreo o cañizos ligeros puede marcar la diferencia, sobre todo si cultivas hortalizas sensibles como lechugas, acelgas o rúculas. Estas estructuras filtran parte de la radiación solar y ayudan a evitar quemaduras en las hojas.

Elige cultivos que resistan bien el calor

El verano es perfecto para cultivar tomates, pimientos, berenjenas, calabacines, pepinos y sandías. Son plantas que disfrutan del calor y ofrecen una cosecha generosa si se cuidan bien. También puedes aprovechar para plantar hierbas aromáticas como albahaca, romero o tomillo, que crecen con fuerza bajo el sol.

Mima el suelo

Un suelo sano es la base de un buen huerto. En verano conviene enriquecerlo con compost o abonos orgánicos, que no solo nutren las plantas, sino que también mejoran su capacidad de retener agua. El potasio y el calcio, por ejemplo, son minerales esenciales para el buen desarrollo de frutos como el tomate o el pimiento.

Vigila plagas y enfermedades

Con el calor, los insectos y hongos encuentran un entorno ideal para multiplicarse. Revisa tus plantas con frecuencia, sobre todo el envés de las hojas, y actúa rápido si detectas pulgones, araña roja o síntomas de hongos. Hay soluciones naturales y ecológicas que puedes aplicar sin dañar el equilibrio del huerto.

Cosecha a tiempo y poda lo necesario

Durante el verano, muchas hortalizas maduran rápidamente. Cosecha con frecuencia para que la planta siga produciendo, y no dejes frutos pasados que puedan atraer plagas. También es importante podar hojas secas o dañadas para mejorar la ventilación entre plantas y prevenir enfermedades.

Planifica y observa

El verano es una buena época para observar qué funciona mejor en tu huerto y qué deberías cambiar en futuras temporadas. Planifica la rotación de cultivos, aprovecha bien los espacios y sigue aprendiendo de la experiencia. Un huerto sano se construye con paciencia, observación y mucho mimo.

 

Cuidar tu huerto en verano puede parecer un reto, pero con prácticas ecológicas y atención a los detalles, se convierte en una tarea gratificante. En Viveros Sola estamos para ayudarte a que tu huerto crezca sano, sabroso y respetuoso con la tierra. ¡Feliz cosecha!

Huerto ecológico con niños

Huerto ecológico con niños

Involucrar a los niños en el cuidado de un huerto ecológico es mucho más que una actividad de jardinería: es una manera de enseñar valores, fomentar la paciencia, el respeto por la naturaleza y despertar la curiosidad por el entorno.

En Viveros Sola sabemos que cultivar un huerto en familia puede ser una experiencia inolvidable, por eso te damos algunas ideas para que sea educativa, divertida y muy verde.

 

Preparar el terreno: ¡manos a la tierra!

Antes de sembrar, hay que preparar el espacio. Los niños pueden ayudarte a remover la tierra, quitar piedras o preparar pequeños semilleros reutilizando hueveras, vasos de yogur o cartones de leche.

Lo que aprenden: trabajo en equipo, reciclaje, respeto por el entorno y planificación.

 

Elegir qué plantar

Deja que los niños escojan lo que les gustaría cultivar. Puedes proponerles una “caja de ensalada” con lechugas, tomates cherry y zanahorias, o un “huerto de pizza” con orégano, albahaca, pimiento y tomate.

Lo que aprenden: la relación entre alimentos y plantas, alimentación saludable y toma de decisiones.

 

Sembrar y trasplantar

Sembrar semillas en macetas pequeñas y verlas germinar es magia para ellos. Luego, cuando las plantas estén listas, pueden trasplantarlas al huerto o a una jardinera grande.

Lo que aprenden: el ciclo de vida de las plantas y la importancia de cuidar los procesos con paciencia.

 

Riego y cuidados diarios

Asigna tareas sencillas como regar cada día, revisar si hay insectos o quitar hierbas que no deberían estar. Estas pequeñas rutinas refuerzan su sentido de la responsabilidad.

Lo que aprenden: constancia, observación, y el valor del esfuerzo diario.

 

Crear etiquetas y decoraciones

Anímales a pintar piedras con los nombres de las plantas o hacer cartelitos con palitos de helado. También pueden construir espantapájaros pequeños o usar macetas decoradas por ellos mismos.

Lo que aprenden: expresión artística, creatividad y organización.

 

Cosecha y cocina

Recoger lo que han cultivado es uno de los momentos más emocionantes. Luego, podéis preparar juntos una receta sencilla con esos ingredientes: una ensalada, un batido o una pizza casera.

Lo que aprenden: conexión con la comida, gratitud y autonomía.

 

Diario del huerto

Proponles llevar un cuaderno con dibujos, fotos y notas de lo que ocurre en el huerto: qué plantaron, cuándo regaron, qué bichitos han visto, cómo han crecido las plantas…

Lo que aprenden: seguimiento de procesos, habilidades de escritura y observación científica.

 

Un huerto, mil aprendizajes

El contacto con la tierra, el cuidado de seres vivos y la experiencia compartida en familia convierten el huerto ecológico en una herramienta educativa muy poderosa. En Viveros Sola te asesoramos para que encuentres las plantas, semillas y materiales más adecuados para empezar tu proyecto familiar.

Y lo mejor: cultivar juntos es sembrar recuerdos que durarán toda la vida.

 

Errores comunes al comenzar un huerto ecológico

Errores comunes al comenzar un huerto ecológico

Empezar un huerto ecológico es una experiencia gratificante, pero también puede generar frustración si no se evitan ciertos errores muy habituales al principio. Desde Viveros Sola, te contamos los fallos más comunes y cómo solucionarlos para que tu huerto prospere desde el primer día.

Errores comunes al comenzar un huerto ecológico

 

1. Riego excesivo o insuficiente

Uno de los errores más frecuentes. Muchas veces se riega por rutina o con miedo a que las plantas se sequen, pero un exceso de agua puede pudrir las raíces y favorecer enfermedades.
Consejo: Comprueba la humedad del sustrato antes de regar. Un truco sencillo: mete el dedo unos 3 cm en la tierra; si aún está húmeda, no hace falta regar.

2. Falta de planificación

Sembrar sin orden ni planificación puede llevar a un huerto caótico y poco productivo.
Consejo: Haz un esquema previo: ¿cuánto espacio tienes?, ¿qué tipo de suelo?, ¿cuánto sol recibe? Elige variedades adaptadas a tu zona y estación.

3. Monocultivo

Cultivar solo un tipo de planta debilita el suelo y favorece la aparición de plagas específicas.
Consejo: Aplica la rotación de cultivos y combina diferentes plantas (por ejemplo, tomates con albahaca o zanahorias con cebollas). Estas asociaciones también ayudan a repeler insectos.

4. Uso de productos no ecológicos

Es fácil caer en la tentación de usar fertilizantes o pesticidas convencionales “para salir del paso”.
Consejo: Opta siempre por soluciones naturales: compost casero, purín de ortiga, jabón potásico, acolchado con paja o restos de poda, etc.

5. Elegir plantas poco adecuadas

A veces se escogen cultivos que necesitan más cuidados de los que podemos ofrecer o que no se adaptan bien al clima.
Consejo: Empieza con cultivos sencillos como lechugas, espinacas, rabanitos o acelgas. Son rápidos, resistentes y agradecidos.


Cultivar un huerto ecológico no requiere perfección, pero sí observar, aprender y tener paciencia. Evitar estos errores comunes te ahorrará tiempo, trabajo y frustraciones, y te permitirá disfrutar de un huerto sano, productivo y respetuoso con el medio ambiente. ¿Te ayudamos? 

 

​Pon en marcha tu primer huerto

​Pon en marcha tu primer huerto

Emprender la aventura de crear tu primer huerto es una experiencia gratificante que te conecta con la naturaleza y te proporciona alimentos frescos y saludables. Si estás considerando iniciar tu propio huerto, aquí tienes algunos aspectos fundamentales que debes conocer:​

Elige el lugar adecuado:

Selecciona un espacio que reciba abundante luz solar, preferiblemente entre 6 y 8 horas diarias. La mayoría de las hortalizas requieren sol para crecer óptimamente. Asegúrate también de que el suelo tenga buen drenaje y esté libre de contaminantes.

Prepara el suelo:

Un suelo fértil es esencial para el éxito de tu huerto. Realiza un análisis del suelo para determinar su pH y niveles de nutrientes. Añade compost o estiércol bien descompuesto para enriquecerlo y mejorar su estructura.​

Selecciona las plantas adecuadas:

Opta por cultivos que se adapten bien a tu clima y estación del año. Algunas plantas recomendadas para principiantes son:​

  • Tomates: Fáciles de cultivar y muy productivos.​
  • Lechugas: Crecen rápidamente y requieren poco mantenimiento.​
  • Zanahorias: Ideales para suelos sueltos y profundos.​
  • Calabacines: Ofrecen abundantes cosechas durante la temporada.​

 

Planifica las siembras:

Consulta calendarios de siembra específicos para tu región. Por ejemplo, en Sola Viveros Ecológicos, ofrecen un calendario detallado que te ayudará a saber qué sembrar y cuándo, optimizando el crecimiento de tus cultivos.​

Riego eficiente:

Establece un sistema de riego que garantice una humedad constante sin encharcar el suelo. El riego por goteo es una opción eficiente que minimiza el desperdicio de agua.​

Control de plagas y enfermedades:

Inspecciona regularmente tus plantas para detectar plagas o signos de enfermedades. Utiliza métodos ecológicos de control, como insecticidas naturales o la introducción de insectos beneficiosos que ayuden a mantener el equilibrio en tu huerto.​

Educación continua:

La jardinería es un aprendizaje constante. Lee libros, asiste a talleres y únete a comunidades de horticultores para compartir experiencias y consejos. Por ejemplo, en el blog de Sola Viveros Ecológicos, puedes encontrar artículos útiles sobre tareas estacionales y cuidados específicos para tu huerto.​

Iniciar tu huerto es un proceso de prueba y error. No te desanimes si algo no sale como esperabas; cada experiencia te enseñará algo nuevo. ¡Disfruta del proceso y de las recompensas que la agricultura urbana puede ofrecer!​

 

Tareas clave de primavera en el huerto

Tareas clave de primavera en el huerto

¡Ya es primavera! Esa explosión de vida que nos llena de ganas de salir al huerto y ver cómo todo se pone en marcha. En Sola Viveros Ecológicos, sabemos que estos primeros meses son cruciales para tener un huerto que nos dé alegrías (¡y muchas hortalizas!) durante todo el año. Así que, ¡manos a la obra!

A mover la tierra

Después del letargo invernal, la tierra está como pidiendo a gritos que la despertemos. Así que, ¡a darle vidilla!

  • Remueve y airea la tierra: Usa una azada o un motocultor para que el aire circule y la tierra se suelte.
  • Nutrición: Añade compost o estiércol bien curado para que la tierra esté bien nutrida.
  • Mantillo: Pon paja o restos vegetales encima de la tierra para que no se seque y no salgan malas hierbas.

 

A sembrar y trasplantar

¡Qué emoción! ¡Es hora de ver cómo crecen nuestros cultivos! Te animamos a que descargues nuestro calendario de siembras y empieces ahora mismo a planificar tu huerto.

  • Siembra directa: Zanahorias, rábanos, espinacas, etc.
  • Trasplanta con cuidado: Tomates, pimientos, berenjenas, etc.
  • Aromáticas: Albahaca, perejil, cilantro… ¡y adiós plagas!

 

El riego

En la primavera, las temperaturas empiezan a subir, las plantas tienen más sed y es hora de incrementar el riego.

  • Riega a primera hora o al atardecer: Así el agua no se evapora.
  • Riego por goteo: Ahorra agua y riega directo a la raíz.
  • Ojo con el agua: Ni mucha, ni poca. ¡La tierra tiene que estar húmeda, no encharcada!

 

Sin plagas

En la primavera todo es más abundante, incluso las plagas. Así que es importante estar atento y vigilar.

  • Trampas caseras y remedios naturales: Elaborar preparados naturales con ingredientes caseros puede ser una herramienta valiosa en la jardinería ecológica. Mezclas de ajo, aceite de neem, o infusiones de plantas como ortigas pueden actuar como repelentes o fungicidas naturales. Estos remedios no solo son efectivos sino también respetuosos con el medio ambiente.
  • Plantas amigas: Una estrategia inteligente en la jardinería ecológica es aprovechar las asociaciones beneficiosas entre diferentes plantas. Algunas plantas actúan como repelentes naturales contra plagas específicas. Por ejemplo, plantar albahaca cerca de tomates puede ayudar a protegerlos de insectos como los pulgones. 
  • Vigila: Observar atentamente las señales de la naturaleza puede ser clave para prevenir problemas. Las plantas enfermas o debilitadas son más propensas a las plagas, por lo que el monitoreo regular puede ayudar a abordar problemas antes de que se vuelvan graves. La conexión con la naturaleza es esencial en la jardinería ecológica.

 

Podar y limpiar

Es hora de poner todo a punto para esta nueva temporada. 

Quita lo que sobra: Elimina ramas secas y hojas enfermas, así como los residuos del suelo.

 

¡A combinar y rotar!

¡Como en la vida, la variedad es la clave! Cambiar las ubicaciones de las plantas en cada temporada ayuda a prevenir la acumulación de plagas o enfermedades específicas en el suelo. Este es un aspecto importante de la gestión sostenible del jardín. 

 

Con estos consejos, tu huerto estará listo para darte muchas alegrías. Y en Sola Viveros Ecológicos, ¡te echamos una mano con plantas ecológicas y consejos para que tu huerto sea un éxito! Haznos una visita.