Cuando bajan las temperaturas, muchas huertas dan por cerrada la temporada. Pero el otoño es, en realidad, uno de los mejores momentos del año para plantar: lechugas, espinacas, habas, guisantes o acelgas encuentran en estos meses una temperatura suave que favorece un arraigo fuerte y sano.
El éxito de estas plantaciones se juega, sobre todo, antes de que la plántula llegue a casa: en cómo dejamos preparada la tierra o la maceta que la va a recibir. Una plántula que se trasplanta a un sustrato pobre o mal preparado tarda más en arraigar y es más vulnerable en sus primeras semanas. En Viveros Sola llevamos más de 35 años produciendo plántula ecológica en Tudela, y aquí te contamos cómo prepararle el terreno para que no le falte de nada.
Por qué la preparación previa marca la diferencia
Una plántula ya ha hecho el trabajo más delicado: germinar y desarrollar sus primeras raíces. Lo que decide si ese esfuerzo cuaja o no es el terreno donde la trasplantamos. Un sustrato compactado, una maceta demasiado pequeña o un suelo sin nutrientes tras el verano son las causas más habituales de que una plántula sana se quede estancada las primeras semanas.
Qué tener en cuenta antes de trasplantar
Sustrato o tierra de calidad
Tanto en huerto como en maceta, la tierra debe estar suelta, aireada y con materia orgánica suficiente para alimentar a la planta en sus primeras semanas. Si vienes de una cosecha de verano, es un buen momento para enriquecer el suelo con compost antes de plantar.
Tamaño de maceta adecuado
Cada variedad necesita un volumen de tierra distinto para desarrollar bien su raíz. Como referencia general, hortalizas de hoja como lechugas o espinacas se adaptan bien a macetas de 3 a 5 litros, mientras que habas o acelgas agradecen macetas más profundas, de al menos 7 a 10 litros. Una maceta demasiado ajustada frena el crecimiento antes de tiempo.
Drenaje
En otoño llueve más y el riesgo de encharcamiento aumenta. Asegúrate de que la maceta tiene agujeros de drenaje y una capa de grava o arlita en el fondo, y que en el huerto el terreno no acumula agua tras las lluvias.
Ubicación
Con los días más cortos, busca el rincón más luminoso disponible, ya sea en el huerto o en la terraza, y protege la zona de trasplante de las corrientes de aire frío directas.
Paso a paso para trasplantar bien la plántula
- Riega la plántula un rato antes de trasplantarla, para que el cepellón salga entero y sin romperse.
- Prepara el hoyo o la maceta con la tierra ya enriquecida y húmeda, pero no encharcada.
- Coloca la plántula a la misma profundidad a la que venía en su alveolo, sin enterrar el cuello de la planta.
- Rellena alrededor presionando ligeramente, sin compactar en exceso.
- Riega justo después del trasplante para asentar la tierra alrededor de la raíz.
- Durante la primera semana, vigila que el sustrato no se seque del todo mientras la plántula arraiga.
Qué plantar en otoño
Lechugas, espinacas, acelgas, habas, guisantes, rúcula o cebollas tiernas son algunas de las variedades que mejor responden al trasplante en otoño. Puedes consultar nuestro calendario de siembras descargable para saber qué plantar cada mes según tu zona.
Errores comunes al trasplantar en otoño
- Usar tierra agotada tras la cosecha de verano, sin aportar materia orgánica.
- Elegir una maceta demasiado pequeña para la variedad.
- Enterrar el cuello de la planta al trasplantar.
- No regar justo después del trasplante, dejando el cepellón sin buen contacto con la tierra.
Te ayudamos a elegir la plántula adecuada
Con la tierra o las macetas ya preparadas, solo falta elegir la plántula. En Viveros Sola producimos nuestra propia plántula ecológica en Tudela, testeada en nuestros propios invernaderos, y podemos asesorarte sobre qué variedades se adaptan mejor a tu espacio y a esta temporada de otoño.
Ven a nuestro vivero o consúltanos qué variedades tenemos disponibles para esta temporada.