El verano es una de las estaciones más intensas para quienes cultivan un huerto. Las plantas crecen a buen ritmo, los frutos comienzan a madurar… pero también llegan el calor extremo, la escasez de agua y la amenaza de plagas. En Viveros Sola, con más de 35 años de experiencia en producción hortícola ecológica, sabemos que cada estación tiene sus secretos. Hoy te compartimos algunos consejos clave para que tu huerto sobreviva (¡y prospere!) durante los meses más calurosos del año.

Riego eficiente

En verano, el riego es fundamental, pero no se trata de echar agua sin medida. Lo ideal es regar a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando el sol no está tan fuerte y el agua no se evapora enseguida. Si puedes instalar un sistema de riego por goteo o por exudación, tus plantas lo agradecerán: el agua llegará justo donde se necesita, sin derroche. Mejor pequeñas dosis de riego diario que riegos largos y esporádicos, permitiendo desarrollar un sistema radicular fuerte y eficiente

Acolcha el suelo

Un buen acolchado con materiales orgánicos como paja, hojas secas o compost ayuda a mantener la humedad del suelo, reduce la temperatura y frena el crecimiento de malas hierbas. Es una solución sencilla y ecológica para proteger a tus cultivos de los efectos del calor.

Protege del sol intenso

Aunque muchas plantas agradecen la luz, el sol del verano puede ser demasiado agresivo. Instalar mallas de sombreo o cañizos ligeros puede marcar la diferencia, sobre todo si cultivas hortalizas sensibles como lechugas, acelgas o rúculas. Estas estructuras filtran parte de la radiación solar y ayudan a evitar quemaduras en las hojas.

Elige cultivos que resistan bien el calor

El verano es perfecto para cultivar tomates, pimientos, berenjenas, calabacines, pepinos y sandías. Son plantas que disfrutan del calor y ofrecen una cosecha generosa si se cuidan bien. También puedes aprovechar para plantar hierbas aromáticas como albahaca, romero o tomillo, que crecen con fuerza bajo el sol.

Mima el suelo

Un suelo sano es la base de un buen huerto. En verano conviene enriquecerlo con compost o abonos orgánicos, que no solo nutren las plantas, sino que también mejoran su capacidad de retener agua. El potasio y el calcio, por ejemplo, son minerales esenciales para el buen desarrollo de frutos como el tomate o el pimiento.

Vigila plagas y enfermedades

Con el calor, los insectos y hongos encuentran un entorno ideal para multiplicarse. Revisa tus plantas con frecuencia, sobre todo el envés de las hojas, y actúa rápido si detectas pulgones, araña roja o síntomas de hongos. Hay soluciones naturales y ecológicas que puedes aplicar sin dañar el equilibrio del huerto.

Cosecha a tiempo y poda lo necesario

Durante el verano, muchas hortalizas maduran rápidamente. Cosecha con frecuencia para que la planta siga produciendo, y no dejes frutos pasados que puedan atraer plagas. También es importante podar hojas secas o dañadas para mejorar la ventilación entre plantas y prevenir enfermedades.

Planifica y observa

El verano es una buena época para observar qué funciona mejor en tu huerto y qué deberías cambiar en futuras temporadas. Planifica la rotación de cultivos, aprovecha bien los espacios y sigue aprendiendo de la experiencia. Un huerto sano se construye con paciencia, observación y mucho mimo.

 

Cuidar tu huerto en verano puede parecer un reto, pero con prácticas ecológicas y atención a los detalles, se convierte en una tarea gratificante. En Viveros Sola estamos para ayudarte a que tu huerto crezca sano, sabroso y respetuoso con la tierra. ¡Feliz cosecha!